RESPUESTA A LA PALABRA

Fiesta de los regalos o fiesta del regalado.

Fiesta de unos hombres que regalan. Fiesta de quien se regala.

Cuando nace la fiesta de la Epifanía no lo hace en una cultura mercantilista, consumista y lúdica como la nuestra.

Nace en una cultura que celebra el sentido humano-cristiano de la vida.

La fiesta de la Epifanía, Fiesta de la “Santa Luz” comienza a celebrarse en el oriente cristiano poco después que en Occidente se celebrase la Navidad. La Iglesia, con esta fiesta, hace realidad las palabras del anciano Simeón cuando, con Jesús-niño en sus brazos, bendiga a Dios diciendo:

Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos; luz para alumbrar a las naciones, y gloria de tu pueblo Israel”.

El acontecimiento de esta “Presentación a todos los pueblos” lo recoge el evangelista san Mateo en el pasaje de la adoración de los “Magos”, personajes venidos de tierras lejanas, movidos por el deseo de conocer el origen de aquella luz que les atrae como algo totalmente nuevo.

Dios, con una pedagogía gradual va haciendo posible que

“Todos los hombres lleguen al conocimiento de la Verdad que salva”.

Si antes fue Israel, ahora son todos los pueblos sin distinción los que reciben la luz, sin la cual el hombre no ve más allá de las cosas..

El evangelio de la adoración de los Magos se convierte en un icono precioso para el hombre de hoy.

Dios, en su misericordia irradia la luz de su vida que llega a todos los hombres que buscan un sentido a su vida.