Archivo de Marzo de 2009

¿Quién como Él, que de la nada extrae la vida?

Miércoles, 18 de Marzo de 2009

Del libro del Deuteronomio 4, 1. 5-9
 

Moisés habló al pueblo, diciendo:  «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os mando cumplir. Así viviréis y entraréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. Mirad, yo os enseño los mandatos y decretos que me mandó […]

Amarra nuestro pensamiento al tuyo.

Martes, 17 de Marzo de 2009

Lectura de la profecía de Daniel 3, 25. 34-43
 

En aquellos días, Azarías se detuvo a orar y, abriendo los labios en medio del fuego, dijo: «Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo; por […]

Como Estrella brillaste en tierra extranjera

Jueves, 5 de Marzo de 2009

Del libro de Ester 14, 1. 3-5. 12-14
 

En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: «Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi […]

Tres días hicieron falta

Miércoles, 4 de Marzo de 2009

Del libro de Jonás 3,1-10
 

Vino la palabra del Señor sobre Jonás:  «Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo.» Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad […]

Palabra Viva

Martes, 3 de Marzo de 2009

Del profeta Isaías 55, 10-11
 

Así dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a […]

“Se ha cumplido el plazo” y se ha cumplido “tu Hora”.

Domingo, 1 de Marzo de 2009

Del evangelio de san Marcos 1, 12-15 
 

Después de que fuera bautizado por Juan, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: […]